27 Julio, 2020

INFARTO DE CORAZÓN EN TIEMPOS DE COVID

Ilustración: MANUEL ÁLVAREZ


Como ya he comentado anteriormente en este portal web de mi consulta de cardiología, la enfermedad coronaria consiste en la disminución (estrechamiento) del calibre de las arterias que aportan oxígeno y nutrientes al corazón. 

Lo que sucede en realidad es que se acumula el colesterol malo (LDL) en las arterias del corazón y, paulatinamente, estas comienzan a estropearse -formándose en ellas una placa de ateroma (lesión de la capa interna)-. Es algo muy similar a lo que ocurre con el exceso cal en las tuberías que conducen el agua de nuestras casas. En nuestra ciudad, Pamplona, donde el agua contiene mucha cal es fácil entender lo que quiero decir. 

Cada año, la enfermedad cardiovascular causa cerca de dos millones de muertes en la Unión Europea y un porcentaje significativo de estos fallecimientos se debe a una muerte súbita por infarto de corazón. En concreto el 20% de las muertes en la Unión Europea son debidas a la incidencia de la enfermedad coronaria. 

A pesar de que los hospitales españoles están preparados para atender infartos evitando contagios por COVID-19, el miedo de los pacientes a ser infectados por el virus está evitando que algunos enfermos cuyo estado precisaría una rápida intervención médica, debido a un infarto, se queden en casa. Este comportamiento incrementa el riesgo de mortalidad, ya que el tiempo es un factor fundamental para la supervivencia tras padecer este tipo de dolencias.

FEC: ¿Tienes síntomas de infarto?

La atención temprana en un infarto agudo de miocardio es vital. El síntoma más frecuente es la aparición brusca de sensación de opresión (equivalente a un peso) en la parte anterior del tórax, generalmente en el centro del pecho. Este dolor puede extenderse hacia el cuello, la mandíbula, el brazo izquierdo o la espalda. En otras ocasiones, el infarto puede manifestarse como una sensación de falta de aire intensa de aparición brusca, quemazón en el pecho, cansancio intenso, sudor frío y/o náuseas.

Por todo esto, si crees que estás sufriendo un infarto o percibes estos síntomas, llama inmediatamente al 112. La atención temprana es vital, cada segundo cuenta.


Ilustración: MANUEL ÁLVAREZ